La Maldición de Bly Manor: el veredicto final
El terror siempre ha sido un género bastante popular en la literatura, desde su nacimiento hace casi tres siglos, con obras maestras como Frankenstein, Drácula, Carrie o El Resplandor. Autores como Poe, Lovecraft o Stephen King han logrado popularidad en vida y son considerados hoy día maestros no solo del género, sino de la propia literatura. Lo mismo ocurre en el cine, aunque con algo más de desequilibrio entre unas producciones y otras. Si bien hay muy buenas películas de terror, también las hay terribles, por falta de ideas o de presupuestos. Lo curioso del caso es que el éxito del género de horror en la literatura, el cine e incluso los videojuegos apenas ha calado en otro de los grandes medios de nuestro tiempo: la televisión.
Tenemos ejemplos de series de terror en los años 50, aunque más bien eran producciones que combinaban las historias de ciencia ficción con algún punto sobrenatural, algo muy popular en la época. Con el tiempo hemos vivido algunos ejemplos de series de terror interesantes, como Expediente X, y otras que cogían elementos del terror y los combinaban con comedia o acción, como Buffy Cazavampiros o Sobrenatural. Pero parece que han tenido que llegar las plataformas de streaming para que podamos disfrutar de series de terror auténtico y sin complejos, contando historias verdaderamente aterradoras. American Horror Story, Herlomck Grove o Channel Zero han sido buenos ejemplos en los últimos tiempos, pero hay uno que ha sobresalido por encima del resto: La Maldición de Hill House. Producida por Netflix y adaptada por el director Mike Flanagan a partir de una revisión libre del relato de Shirley Jackson, esta serie se convirtió en todo un fenómeno hace un par de años. Tanto es así que dio lugar a una secuela, con historia distinta, pero con el mismo espíritu. ¿Está La Maldición de Bly Manor a la altura? Comprobémoslo.